22 noviembre, 2006

Una visión metafísica de la Física Moderna
(La dimensión material del ser humano II)


La Filosofía es poner todo en cuestión hasta sus más últimos fundamentos. La Metafísica, tal como la entendía Aristóteles (y el uso correcto a mi juicio), es la filosofía sobre los primeros principios. Por esto, la Metafísica está a la cabeza de la Filosofía. En cuanto que la Física estudia la materia y sus relaciones, y en el anterior post yo preguntaba qué es la materia, he titulado éste como: una visión metafísica de la Física Moderna. Comienzo:

Según la ciencia, la materia designa el conjunto de: los componentes irreductibles del universo –es decir, las partículas fundamentales– y sus combinaciones. Aclararé que es necesario añadir lo de las combinaciones porque también llamamos materia a lo compuesto por materia. Por ejemplo: decimos que una piedra es materia, pero no porque sea una partícula fundamental, sino porque está compuesta de éstas. Realizada esta aclaración continúo:

El hecho de que tales componentes irreductibles puedan combinarse implica que puedan relacionarse, esto es: imaginemos que llamamos M al conjunto de toda la materia (que puede ser finito o infinito, no entraré en eso); por sí sola ésta no haría nada, necesita poder combinarse para formar otros cuerpos más complejos. Esta posibilidad de combinación se realiza dimensionalmente, de lo que resulta el espacio tridimensional que nosotros conocemos. Sin embargo, nada impide que haya más dimensiones, matemáticamente sólo basta con imaginar otro eje cartesiano más. En cualquier caso, estas relaciones pueden entenderse analíticamente aisladas, y dentro de tal espacio, es lo que entendió Aristóteles como forma.

La forma sin materia es algo que algunos religiosos defienden, pero me parece algo indemostrable y lo que es más, falaz. No obstante, sí es posible la forma sin una materia fija, esto no es otra cosa que lo conocido como onda, que se define precisamente como una perturbación de la materia. Para que esto sea posible es necesario el movimiento.

Imaginando una determinada combinación CA del conjunto M, lógicamente caben otras muchas combinaciones (infinitas si M fuese infinito), por ejemplo CB. La cuestión es que entre CA y CB existe un cambio, un movimiento, esto es lo que mide el tiempo. Éste, tal como explica la teoría de la relatividad depende del observador. Mi opinión es que el tiempo depende del movimiento de la materia: si ésta está quieta, el tiempo no transcurre. En el universo no hay nada que esté quieto, pues todo se está moviendo con el universo. El no transcurso del tiempo sólo sería posible en sistemas cerrados.

Una forma puede ser más o menos compleja, en cuanto que una forma adquiere un determinado grado de complejidad, se denomina estructura. Un sistema no es más que determinadas estructuras combinadas entre sí y en movimiento. Un sistema abierto no es otra cosa que un subsistema de otro sistema mayor. Un sistema cerrado es un sistema considerado aisladamente. El sistema que engloba todos los sistemas es el universo. También podría llamarse sistema cerrado, pero no por ser considerado aislado –pues no habría nada más que considerar–, sino porque no tiene ninguna otra relación con nada.

Por otro lado, no hay nada que impida que haya otros universos, esto es, hipersistemas independientes unos de otros. Puesto que esto es –al menos– posible, no es correcta la definición de materia como el conjunto de los componentes irreductibles del universo (y sus combinaciones). Habría que cambiar “universo” por “universos” o “universos posibles”, aunque también puede buscarse otro término que lo englobe todo (de forma analítica, no real). Esto podría ser “lo existente”, o por decirlo en una palabra, el Todo.

Volviendo al movimiento de la materia hay que decir que las partículas de unos cuerpos se mueven a velocidades distintas, es decir, que el tiempo transcurre distinto en cada uno. Estas distintas velocidades reflejan la temperatura del cuerpo, y ésta –entre otras magnitudes– nos indica el grado de energía de un cuerpo, esto es, el tipo de movimiento y la fuerza que lleva. La fuerza es la capacidad de un cuerpo de cambiar otro cuerpo, mientras más fuerza lleve un cuerpo, más energía contendrá, y más cuerpos podrá cambiar. La fuerza es, con otras palabras, la causa de la energía.

Existen cuatro fuerzas fundamentales en el universo: la interacción electromagnética, la interacción nuclear débil, la interacción nuclear fuerte, y la gravedad. Mientras la mecánica cuántica ha podido explicar las tres primeras, todavía no se ha conseguido integrar la cuarta en una teoría común, o como precisamente se conoce: teoría del Todo.

No obstante, la ciencia –al menos yo lo desconozco–, tampoco dice cual es la causa de las fuerzas –por lo que la fuerza sería una causa intermedia.

En cualquier caso, entrar más en detalle sería improcedente de momento, así que lo dejaré aquí por ahora y el próximo día entraré de lleno en lo que me interesa: los resultados en el hombre de estar constituido de materia, es decir, lo que propiamente he llamado la dimensión material del hombre.

P.D.: Siento el retraso: por un lado blogger ha cambiado y he tenido que cambiar el diseño de la web, y por otro, tengo los exámenes de Diciembre aquí encima. Aún así intentaré, al menos, actualizar el blog semanalmente. Por otra parte, pido perdón por las burradas que haya podido decir en este post. Recuerdo que soy estudiante de Filosofía, y no de Física. Agradeceré entusiasmadamente a quien me corrija.

Un saludo.

4 comentarios:

¡Polilla! dijo...

Muy interesante. Tú lo has dicho, la filosofía es sacarle punta a todo. Pero venga, ponte las pilas y estudia.
¡Un beso!

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo con lo de estudiar

Anónimo dijo...

La materia existente contiene energia. La energia se transforma constantemente adquiriendo entes materiales, sensoriales, sutiles(como el pensamiento, etc.
Aqui, no existe ni tiempo ni espacio...es solo una ilucion, una mentira creada por el ser humano.
Todo esta compuesto de energia que esta en un constante movimiento (voluntad, o fuerza), llevandonos a un estado de conciencia cada vez mayor.
PARA TRASENDER DEBEMOS DESPOJARNOS DE LA RAZON

Chus dijo...

Hola anónimo, gracias por comentar... no sé si leerás esto, ya que me escribiste hace tiempo y no te he podido contestar hasta ahora...
Tendría que repasar lo que escribí, tengo que continuar con todo esto, pero ahora mismo no puedo.
Sin embargo, al menos voy a contestarte desde mi actual punto de vista:
Según entendí yo la teoría de la relatividad, tanto materia como energía son manifestaciones de una misma cosa. No obstante, en la medida en que se manifiestan de distinta forma pueden así de distinta forma estudiarse.
Respecto al espacio y el tiempo, desde Kant se entienden estos como unos condicionamientos a priori del ser humano, lo que sería algo más que una mentira, pero tampoco algo con alguna importancia objetiva. Es el problema de la subjetividad frente a la objetividad, que creo que Kant no terminó de solucionar.
Continuando con lo que dices de las distintas manifestaciones de la realidad, puede enlazarse esto con lo anterior mediante el tema del emergentismo, lo que es una solución que también habría que examinar detalladamente.
Tu propuesta final me parece totalmente budista, teniendo en cuenta que hablas de tener una conciencia mayor despojándonos de la razón, dos ideas que sólo veo reconciliables en la idea del Nirvana, idea que por otra parte marchita la diversidad de la realidad.
Sé que esta respuesta es corta, pero corto fue tu comentario. Si quieres profundizar puedes contestarme por aquí o enviarme un email (está en mi perfil). Prometo no tardar tanto en contestar.
Saludos.